El miedo

Autor: Angel Garcia
¿Por qué tenemos miedo?
¿Qué es el miedo?
Una de las definiciones de esta palabra es:
“Sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario”.
A lo largo de los años, el ser humano ha vivido con esa sensación de angustia y miedo, podemos ir a nuestros orígenes, somos hombres primitivos y que por esta razón estamos alertas para escapar de posibles amenazas que pueden perjudicarnos.
Esa es la base científica, lo que nos enseñan en las escuelas, la psicología, la ciencia y la biología nos explica.
Pero hoy me gustaría hablar un poco más profundo sobre el miedo, más a nivel personal y espiritual que científico.
El miedo ha sido parte de nuestra vida en todo momento, en cualquier etapa, infancia, adolescencia y adultez, sabemos que existe y aprendemos a vivir de esta manera, siempre buscando respuestas a nuestras preguntas, buscando razones lógicas para justificar nuestros miedos, bloqueos, depresión y tristeza.
En la infancia, tenemos miedo de separarnos de nuestros seres queridos o de aquellos que nos protegen, crecemos y aprendemos a vivir con los miedos que tienen nuestros entornos, familia, escuela o incluso nuestros grupos de amigos, situaciones que nos suceden ya todo eso, no tenemos una guía, una explicación o una manera de confrontarnos para liberar esos miedos, lo que en nuestro subconsciente se queda grabado aparentemente en un cajón pero conforme pasa el tiempo se va liberando en situaciones marcadas en nuestra vida. Después llegamos a la adolescencia, dónde nuestro mayor miedo es no encajar en cierto grupo de amigos, en la rebeldía con nuestros padres por ser diferente a ellos, dónde nos enamoramos perdidamente y que al terminar alguna historia de amor, nos sentimos insuficientes,
Después viene el miedo de la edad adulta, dónde estamos cargando todo nuestro proceso de crecimiento, más los miedos familiares, políticos, sociales y si nos ponemos en modo dramático hasta nos queremos hacer cargo de los miedos de los demás.
Hoy voy a hablarte de mis miedos, yo crecí siendo un niño con una infancia muy bonita, tuve grandes amigos, momentos de mucha felicidad, fiestas, gritos, pero también pasé momentos tristes, que me marcaron, que me hicieron sentir desde la infancia un niño insuficiente, un niño que buscaba a toda costa la atención y aceptación de todo el mundo, principalmente de mis padres.
¿Y de qué manera se manifestó ese miedo en mi vida? Fue creciendo con esa angustia de insuficiencia, temores y nerviosismo de pensar que nunca seré lo suficientemente bueno para que los demás me aceptarán. Todo esto me afectó a no creer en mi, a buscar estar bien con todos y erróneamente creer que tenía que dar para recibir.
Hoy la realidad es otra, con el tiempo me di cuenta que cada uno de nosotros somos responsables de nuestras decisiones, pensamientos y comportamientos. Me di cuenta que más allá del miedo, existen posibilidades diferentes a las que la mente muchas veces te cuenta, todo esto sucede cuando abres tu corazón, cuando aceptas que no puedes cambiar el daño que te hicieron o incluso el que hiciste, solo aceptas y reconoce la lección, que por más pesada que sea la carga de ese suceso o experiencia, también tiene una enseñanza y que perdonar también es perdonarte a ti mismo, por qué somos seres humanos, seres que tienen aciertos y errores pero que en el camino del todos aprendemos crecimiento y quisimos de maneras diferentes.
Así que hoy me gustaría dejarte unos sencillos pasos que a mí me han funcionado para salir adelante, no es la verdad absoluta, pero que te ayudaré a dar un gran salto a reconocerte como un ser maravilloso, que puedes crear y lograr todo lo que se proponga en la vida.
● No te cuentes mentiras, cada pensamiento negativo solo trae juicio, sensación de fracaso, culpa y miedo, analiza si lo que estás pensando es tu realidad y si no es así mírate con amor y deja ir el pensamiento, agradécelo.
● Pide ayuda, no calles tus sentimientos, habla, escribe, busca especialistas que te ayuden a dar ese empuje que necesitas para salir adelante.
● Se tu mejor amigo, mírate en el espejo y di solo palabras de amor para ti, acéptate y ve la fortaleza que hay en ti.
● No juzgues, acepta como eres y acepta a las personas que te rodean, todos somos diferentes.
● Perdona y perdonarte, este sentimiento es tan poderoso que cuando lo haces con el corazón abierto solo lo mejor puede pasar en tu vida.
● Agradece, todo, hasta el más mínimo detalle agradécelo, haz que este ejercicio sea cotidiano, cuando vives en gratitud cosas bellas llegarán a tu vida.
Te deseo todo lo mejor de la vida y que el miedo que hoy te atemoriza puedas usar a tu favor para que sea un miedo que te empuje a sanar y seguir adelante.
Te abrazo desde el alma.
Angel Garcia.
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